Martes, 15 de junio de 2010

Respetar el entorno natural y producir alimentos de calidad. Estas dos m?ximas se han convertido en los pilares que sustentan lo que hoy conocemos como agricultura ecol?gica, una alternativa que ha supuesto la aparici?n de un mercado especializado y en constante expansi?n.

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El crecimiento del subsector de agricultura ecol?gica, sostenido entre 1991 y 1998, ha propiciado que el n?mero de personas empleadas pasara en ese periodo de 396 a 7.782 operadores (productores, elaboradores e importadores), y que la superficie total cultivada se extendiera de 4.235 hasta cerca de 270.000 hect?reas: olivar (49% del total de la superficie), cereales (22%), frutos secos (12%), barbecho (7%), vid (5%) y hortalizas, frutales y c?tricos (2%).

Estas cifras resultan alentadoras para un mercado incipiente como ?ste, pero un an?lisis de la producci?n agr?cola global espa?ola demuestra que su relevancia verdadera es escasa, en la medida que el n?mero de personas ocupadas (cerca de 7.800) tan s?lo representa el 0,75% de las dedicadas en total a la agricultura y las hect?reas cultivadas (270.000 Has), ?nicamente el 1%.

En cualquier caso, los especialistas consultados coinciden en realizar una lectura positiva de estos datos ante la progresiva aceptaci?n por el mercado de un sector que se presenta como la alternativa a la explotaci?n agr?cola industrial. La agricultura ecol?gica utiliza como modelo a la propia Naturaleza y extrae de ella toda la informaci?n posible para, posteriormente, aplicarla a los procesos productivos. Esta orientaci?n, seg?n sus defensores, permite obtener alimentos de mayor calidad (los ecol?gicos), garantiza la protecci?n del ecosistema agr?cola ante la amenaza de impactos externos (propios de la explotaci?n agr?cola convencional), y potencia la fertilidad natural de los suelos sin agotar su capacidad productiva.

Esta peculiar filosof?a de lo rural, que fomenta el respeto de los ciclos naturales en los cultivos, propicia tambi?n que en la explotaci?n de la tierra no se empleen sustancias que puedan mermar el valor nutritivo de los alimentos o resultar perjudiciales para la salud del consumidor. Este control adicional de calidad es, seg?n los agricultores ecol?gicos, uno de los factores que aumentan el coste final de los productos ecol?gicos, cuyo precio, en nuestro pa?s, puede encarecerse hasta en un 30% respecto a los convencionales. En Estados Unidos, este sobreprecio se sit?a entre el 15% y el 20%, mientras que en Alemania representa entre el 30% y el 40%, y en Italia supone entre el 30% y el 50%.

Recuperar la agricultura tradicional y mejorar el medio ambiente

Seg?n los defensores de la agricultura ecol?gica, la macroexplotaci?n industrial de la tierra conlleva consecuencias nefastas para su conservaci?n: p?rdida de cultura agr?cola, alteraci?n de los procesos naturales y de las especies propias de cada zona, cambios en los ciclos de cultivo determinados por el clima y el suelo, y el fin del aprovechamiento ?ntegro y sostenible de los recursos naturales.

La agricultura ecol?gica, aseguran sus impulsores, no significa sin embargo un retroceso en las explotaciones, en la medida que trata de compatibilizar la cultura campesina con los modernos conocimientos t?cnicos y cient?ficos. Tambi?n advierten de que los abonos qu?micos se han convertido en el principal agente contaminante de aguas dulces en los pa?ses que, como el nuestro, cuentan con una agricultura convencional poco sensible a estos temas. Los nitratos alcanzan las aguas subterr?neas, mientras que abonos e insecticidas se acumulan en el suelo y envenenan los microorganismos (base de la fertilidad), en un proceso que se prolonga durante a?os. Adem?s, tanto la fabricaci?n de estos productos qu?micos como la constante mecanizaci?n de las explotaciones agrarias implican un elevado consumo de energ?a.

Otras ventajas

Los productos de la agricultura ecol?gica, siempre seg?n sus defensores, contienen m?s principios nutritivos que los procedentes de explotaciones convencionales si bien la afirmaci?n est? por demostrar, al no existir estudios concluyentes al respecto.

Tambi?n argumentan que la agricultura ecol?gica permite mantener un paisaje m?s rico y variado, mediante la conservaci?n y creaci?n de setos vivos y cultivos diversificados. Esta diversificaci?n de tareas y la especializaci?n de la oferta favorece la creaci?n de nuevos empleos, un factor a tener muy en cuenta vista la tendencia de los ?ltimos a?os hacia el progresivo abandono de las zonas rurales.

La comercializaci?n de productos ecol?gicos mantiene un crecimiento sostenido en el mercado. Por ello, conviene que el consumidor sea capaz de diferenciar el producto ecol?gico con una r?pida lectura del etiquetado, en la publicidad o en los documentos comerciales, donde se debe especificar si el art?culo de compra en cuesti?n cumple los requisitos de cada pa?s o, en su defecto, comunidad aut?noma.

En un principio, el Consejo Regulador de la Agricultura Ecol?gica (CRAE) era el ?nico organismo que controlaba, a nivel nacional, la producci?n de agricultores e industrias, siempre seg?n las normas establecidas por la entonces Comunidad Econ?mica Europea. A partir de 1991, comenzaron a formarse los comit?s territoriales, dependientes cada uno de ellos de sus comunidades aut?nomas, lo que provoc? la desaparici?n del CRAE y la aparici?n de un nuevo organismo (Comisi?n Reguladora de la Agricultura Ecol?gica), de car?cter consultivo.

En este ?mbito tambi?n trabajan asociaciones y cooperativas de consumidores y productores ecol?gicos que surgieron en su d?a, ante la creciente demanda de estos productos, que no se pod?an encontrar en cantidad y calidad suficiente, as? como de la necesidad de los agricultores de comercializar sus producciones cuando no contaban con una red adecuada para ello. En la actualidad, la gesti?n de estas asociaciones y cooperativas se caracteriza, seg?n afirman sus responsables, por la ausencia de ?nimo de lucro y por contar con la colaboraci?n altruista de socios, as? como por mantener una ?ptima relaci?n calidad/precio en su productos y por permitir el contacto directo entre productor y consumidor. Seg?n afirman, tambi?n favorecen el desarrollo de econom?as locales (no globalizadoras).

?C?mo se hace agricultura ecol?gica?

En la agricultura ecol?gica, se pretende lograr el m?ximo rendimiento de los recursos naturales (suelo, agua, espacio y luz), mediante la aplicaci?n de estas t?cnicas, siempre respetuosas con el entorno natural.

  • Rotaci?n de cultivos Indispensable para mantener la fertilidad de los suelos y evitar los problemas fitosanitarios. Se deben alternar plantas de familias distintas, favorecer o evitar ciertos cultivos precedentes y, por ?ltimo, introducir abonos naturales y leguminosas.
  • Asociaciones de cultivos Mediante el cultivo de dos o m?s especies diferentes en la misma parcela (por ejemplo, cereales y leguminosas), ?stas se benefician mutuamente. Es conveniente buscar plantas que crezcan mejor juntas que aisladas y que resulten inmunes a las secreciones de la otra.
  • Setos y vegetaci?n de los m?rgenes Adem?s de los beneficios sobre las condiciones clim?ticas que aportan los setos, podemos favorecer otras relaciones positivas como atraer los insectos polinizadores mediante plantas que florezcan en el momento adecuado, o insectos ?tiles, con el cultivo de especies que les sirvan de refugio o alimento.
  • Cubiertas vegetales En los cultivos le?osos, donde las rotaciones se producen en largos periodos de tiempo y las asociaciones son escasas, la conservaci?n de cubiertas verdes permite una elevada diversidad biol?gica. Esta t?cnica propicia efectos positivos: reciclado de elementos nutritivos, mejora de la estructura del suelo, una elevada actividad microbiol?gica y una mayor cantidad de materia org?nica.
  • Integraci?n de la ganader?a y la agricultura Los animales desarrollan un papel muy importante en el buen funcionamiento de los sistemas agr?colas, ya que propician cambios en el entorno natural, producen esti?rcol, aprovechan zonas que no pueden ser empleadas para cultivos y juegan un importante papel al cerrar los ciclos de nutrientes.
  • La fertilizaci?n La normativa sobre agricultura ecol?gica establece que tanto la fertilidad como la actividad biol?gica del suelo deber?n conservarse, o incrementarse, en los casos que presenten las condiciones apropiadas mediante: el cultivo de leguminosas, abonos verdes o plantas de enraizamiento profundo (con arreglo a un programa de rotaci?n plurianual) y/o la incorporaci?n al terreno de abonos org?nicos obtenidos de residuos procedentes de explotaciones cuya producci?n se atenga a la normativa. Respecto a la activaci?n del compost, esta regulaci?n contempla que pueden utilizarse preparados biodin?micos con microorganismos o vegetales.
    Consumer?

Publicado por Orlando07 @ 7:15 AM
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